El Padre Mateo Mendez nos explicó que la primera fase del proyecto MINGA se denomina "estar en el patio", más adelante cada joven decide si quiere "entrar a la casa" y para qué quiere hacerlo. Habló sobre los límites que no ponemos, y luego lamentamos. Y recalcó la "responsabilidad que tenemos todos los adultos, porque este es un mundo de adultos y construido por ellos". Agregó que "no hablamos de culpas, sino de responsabilidad". El impulsor de los centros Tacurú y Caqueiro, ya ha dejado su semilla en ellos, ahora va por Las Piedras, lugar donde comenzó su sacerdocio. Aquí la segunda parte de la entrevista.
